Súbitamente comprendí
que todas las cosas sólo van y vienen incluido cualquier sentimiento
de tristeza: también se irá: triste hoy alegre mañana: sobrio hoy
borracho mañana ¿Por qué inquietarse tanto?
Jack Kerouac
Jack Kerouac, gran
representante de la ¨Generación Beat¨ dijo esta sabia frase en un
momento determinado de su vida y a día de hoy, creo que nadie le ha
llevado la contraria. ¿Es que acaso es posible?
Y es que no puede ser más
cierto...
Alguien, una persona que
me influenció mucho durante un tiempo pasado me dijo: ¨ Así como
tenemos momentos llenos de magia y vitalidad en nuestra vida también
tenemos que vivir todos aquellos momentos tristes y desoladores, pues
nuestra vida no es más que un camino lleno de ciclos. Todo empieza y
todo se acaba¨. Y desde entonces, la mantengo firme en mi cabeza.
Y es que hablar de esto
no es otra cosa más que hablar de la superación. Yo creo que todos
tenemos ésta capacidad, luego es que la sepamos aprovechar aunque a
veces sea en un momento donde se juega el ¨Todo o nada¨.
Me pregunto muchas veces
hasta donde puede llegar mi capacidad de superación, la de afrontar
retos cada vez que tengo un obstáculo o un muro (a priori
indestructible) y hasta donde se rige mi valor a la hora de poner los
puntos sobre las íes en las diversas etapas de mi vida. Luego,
cuando el éxito, la victoria o el derribo de cada circunstancia no
es más que una página pasada, siento la valentía, el orgullo y esa
fortaleza vital que me lleva a creer, pensar y sentir que puedo
superar todo cuanto se me presente...
Nunca he dicho que yo sea
el gurú del buen humor y de los estados de ánimo optimistas, cierto
que en alguna entrada pasada he comentado acerca de luchar para
combatir el desánimo y los famosos bajones que TODOS tenemos,
también he sido muy duro sentenciando a la gente que dice ser
realista para no llamarse pesimista... pues como ya dije hace un
momento, no soy el maestro del entusiasmo y hoy la verdad, parece que
soy fan de la aflicción.
Sinceramente, ahora me
tomaría una copa de Whisky (y eso que no me gusta) pues parece que
las voces de mi cabeza se han puesto de acuerdo para atormentarme con
adjetivos poco esperanzadores... No voy a entrar a detallar todo eso
que me dicen (aunque sea verdad en algunos casos) pero es que no hay
manera (al menos hoy) de levantar cabeza y sonreír y debo hacerlo
porque he comprobado en muchas ocasiones que si estoy más de un día
con cara de pan podrido me entran una migrañas que ni la morfina me
lo calma.
Es difícil no dejarse
llevar o dejarse caer cuando la alegría se toma el día libre y la
tristeza se queda a tu lado como quien te da golpecitos con un palo
en la cabeza y por mi parte sé que hay que darse la vuelta y decir
NO a las nubes negras que me rodean pero va a ser que no puedo ni con
eso.
Encima, parece que me
taladran mis propias palabras que han regresado cual boomerang,
cuando un día le dije a un amigo que no debe dejarse llevar por
tanto pesimismo y que debía de ser más alegre y si ahora lo está
leyendo, seguro que estará estirándose la corbata y pensando eso
de: ¨lo sabía¨ pero no le pienso dar el gusto ahora mismo porque
ni con las mismas nos podemos comparar.
Sé perfectamente que ha
pasado por momentos peores y quizás lo de hoy se puede ningunear,
ojalá pudiera decir ¨Estoy de Lunes¨ pero hoy es Martes y esa
excusa hoy no cuela. Pero bueno, será cuestión de pasar el proceso
porque siempre es así....
¿Cual es el secreto del
éxito de la superación de cualquier tipo de aflicción? Pues dejar
pasar el proceso, como las fiebres y ahora me viene otra gran frase
que dijo Lauryn Hill : Ojalá existiese una pomada para
curar el dolor del alma.
¡¡Pues eso!!
UCPM















